8 M 2026

08.03.2026

"Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro"

Emily Dickinson

En la época de Dickinson, la mujer, en la mayoría de los casos, estaba abocada a una vida exclusivamente familiar. Se encargaba de la casa y de los hijos. No tenía acceso a abrir una cuenta bancaria, ni a votar, ni mucho menos a cursar estudios superiores.

Comenzamos nuestro segundo capítulo con una cita de esta prolífica poeta, llamada también "la dama de blanco" o "la reina reclusa". Su obra, por su especial sensibilidad, misterio y profundidad, ha sido celebrada como una de las más grandes de habla inglesa de todos los tiempos.

Desafortunadamente, el papel de la mujer en la historia ha sido siempre muy complicado. Fue a principios del siglo XIX cuando las mujeres comenzaron a reclamar derechos igualitarios. Por entonces, sus participaciones en la vida social y educativa eran muy escasas.

Dentro de sus reivindicaciones, estaba el acceso a los estudios superiores y el pequeño resultado conseguido fue que sólo las mujeres adineradas podían cursarlos en unos pocos centros. Pero así, poco a poco, fue como comenzó el cambio…

Como resultado del acceso de la mujer a la educación, surgió el primer movimiento feminista sólido a mediados del siglo XIX en los Estados Unidos.

Durante los días 19 y 20 de julio de 1848, en unapequeña ciudad industrial del Estado de Nueva York llamada Seneca Falls, se celebró una convención de mujeres, en la que también participaron hombres, con el fin de discutir las condiciones y los derechos sociales, civiles y religiosos de las mujeres. De ahí, surgió el primer documento del feminismo estadounidense denominado Declaración de Seneca Falls o Declaración de sentimientos.

Aunque esta declaración tiene antecedentes en publicaciones de la Europa revolucionaria y liberal, fueron las norteamericanas las pioneras en reivindicar sus derechos de forma colectiva.

Aprendiendo a vivir (Capítulo II)

Aquí os dejo un extracto del capítulo segundo de mi novela "Aprendiendo a vivir" donde comienzo narrando el origen del movimiento feminista para posteriormente iniciar una conversación entre una abuela y una nieta sobre la evolución de las mujeres en el siglo XX. 

Felisa (La abuela) explica a Poliana (La protagonista y su nieta) los avances logrados por las mujeres en derechos y libertades. No hace mucho no teníamos ni voz ni voto, literalmente; le dice; le habla de Clara Campoamor, de como, ejerciendo como diputada en las cortes constituyentes de 1931, defendió con pasión y elocuencia ese derecho al voto impensable entonces, a pesar de la férrea oposición. Su gran esfuerzo culminó con la aprobación del sufragio femenino, evidentemente, UN HITO CRUCIAL en la historia de la igualdad de género en España.

Después vinieron las sombras en nuestro país, pero fuera de nuestras fronteras los avances continuaban, y hoy más que NUNCA, os animo a que caminemos hacia adelante con la cabeza bien alta, desoyendo a los que nos tíldan de radicales e insensibles. 

EL FEMINISMO es cosa de todos, de hombres y de mujeres. El camino no ha terminado, pero HOY, 8 DE MARZO, CELEBREMOS LO JUSTAMENTE CONSEGUIDO

¡¡¡¡FELIZ 8 DE MARZ0!!!!


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